miércoles, 8 de septiembre de 2010

Jim Morrison, estrella del rock y de la poesía

De sobras ha sido conocido a Jim Morrison en su faceta de cantante y líder del mítico grupo de rock “The Doors”, que naciera a finales de los años 60 en California. Pero no fue el convertirse en una estrella del rock en lo que había soñado Morrison cuando era niño. Su sueño era bien distinto: él quería dedicarse de lleno a la literatura; quería ser poeta, como sus admirados Rimbaud o Baudelaire.

Cuando dejó la música, consiguió publicar sin que tuvieran una gran repercusión dos libros con sus poemas (Los Señores y Las nuevas criaturas), aunque siempre le quedó el consuelo de haberlos visto también plasmados en letras de canciones que sí le llevaron a él y a su banda al éxito imperecedero.

Moonlight Drive fue una de las primeras canciones escritas por Jim Morrison para “The Doors”, cuya traducción al español es la siguiente:

PASEO A LA LUZ DE LA LUNA

"Nademos hasta la luna,
subamos a través de la marea,
penetremos la noche que oculta la ciudad dormida;
nademos esta noche, amor,
nos toca intentarlo ahora,
aparcados junto al océano,
en nuestro paseo a la luz de la luna.
Nademos hasta la luna,
subamos a través de la marea,
rindámonos a los mundos que aguardan
lamiendo nuestra orilla;
nada queda abierto
y no hay tiempo para decidir.
Hemos entrado en un río
en nuestro paseo a la luz de la luna.
Nademos hasta la luna,
subamos a través de la marea,
tú extiendes una mano para sostenerme,
pero yo no puedo ser tu guía;
es fácil amarte mientras veo cómo te deslizas,
cayendo a través de bosques húmedos
en nuestro paseo a la luz de la luna."


lunes, 6 de septiembre de 2010

Del fracaso a Irlanda

Pocos son los escritores que empiezan con el pie derecho en su difícil carrera por consagrarse como reconocidos autores de novela, de cuentos o de poesía. Los comienzos son complicados para todos o casi todos, y hay que mantener la perseverancia y la ilusión en el trabajo si deseamos lograr nuestro cometido. O al menos, tener la conciencia tranquila de que se intentó a más no poder hasta el último momento.

No es de extrañar que en esos comienzos, numerosas editoriales rechacen tu obra por muy buena que te parezca, o que te lleves un chasco en los certámenes literarios pensando que, como mínimo, puedes llegar a ser finalista. Todo ello entra en la normalidad del escritor novel, y así debes aceptarlo con la mejor cara y ánimo posibles. Y ojo, que te suceda eso no quiere decir que tu historia sea mala, en absoluto. Podemos estar hablando de una historia perfectamente publicable. Y pongo un ejemplo para aquellos jóvenes escritores que se encuentren bajo de moral.

Hace pocos días tuve la suerte de contactar a través de Facebook con la escritora bilbaína Espido Freire, ganadora del Premio Planeta y a la cual admiro desde hace años. Y me habló de Irlanda, su primera novela publicada en 1998, y el primer libro que leí de ella. Si los datos no me fallan (Espido, corrígeme si me equivoco), era aún una muchacha de instituto de apenas 16 años cuando Freire terminó de escribir Irlanda. La presentó al certamen literario que organizaba el centro educativo en el que estudiaba, esperanzada con que su maravillosa historia pudiera salir victoriosa. Sin embargo, no fue así, y la jovencita Espido se llevó una gran decepción. Ocho años después, Irlanda fue publicada y obtuvo una muy favorable acogida por parte de la crítica, además de alzarse con el premio francés Millepage a la novela revelación extranjera. Y era la misma historia que en 1990 perdió un certamen literario de instituto. Cómo cambian las historias, ¿eh?

Ni se os ocurra tirar nunca un trabajo vuestro a la papelera, ya sea la que tenéis en el escritorio del ordenador o la que está en un rincón del estudio. Aunque ese trabajo haya fracasado a la hora de ser publicado o no haya ganado el premio literario que se celebra en tu barrio. A Joanne K. Rowling le rechazaron Harry Potter un total de ocho editoriales antes de que al fin se lo publicaran y arrasara en todas las librerías del mundo; Stephen King le debe parte de su éxito a su esposa Tabitha, que fue quien rescató del cubo de la basura a Carrie, la que sería la primera novela publicada por el Maestro del Terror y una de sus obras más reconocidas.

Nunca matéis a vuestros personajes; nunca destruyáis vuestros mundos creados. Apostad fuerte por ellos, aunque reciban palos a destajo. Si conseguís mantenedlos en pie, con firmeza y pundonor, puede que avancen paso a paso hacia un lugar más acogedor e ilusionante. Un lugar parecido a Irlanda.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Diarios de niñas que dieron la vuelta al mundo

Un diario personal pertenece exclusivamente a su autor. Y es sólo su autor quien tiene derecho a leerlo, quedando prohibida la lectura de más personas. En cambio, ha habido diarios que en estos años atrás, y aún en el presente, han sido leídos por todo el mundo. Diarios de niños (en este caso de niñas) cuyas mentes infantiles jamás se imaginaron que las primeras páginas escritas de sus vidas se hicieran tan célebres entre millones de lectores y de espectadores, ya que los diarios de las tres niñas que detallo a continuación fueron llevados al cine.

Quizás el diario más famoso que ha sido publicado hasta la fecha es El Diario de Ana Frank. Ana Frank era una niña judía que empezó a escribir su diario con 13 años, y en el cual nos relataba los dos angustiosos años que estuvo junto a su familia oculta de los nazis durante la 2ª Guerra Mundial. Los soldados alemanes acabaron por descubrirlos, y Ana fue llevada a los campos de concentración de Auschwitz y al de Bergen-Belsen, donde halló la muerte como muchos otros judíos. Su diario se quedó en su refugio de Ámsterdam, y su padre, único familiar que sobrevivió al Holocausto, lo recuperó y publicó en 1947, como testimonio que sirviera para evitar en el futuro épocas tan oscuras y desastrosas como la que sufrió su hija.

Fue también el padre de Alicia quien decidió publicar en 1973 el diario de su hija, con el objetivo de prever a los jóvenes sobre las graves consecuencias que pueden traer consigo el mundo de las drogas. Alicia es un nombre ficticio, como todos los nombres que aparecen en Pregúntale a Alicia, salvaguardando identidades y lugares reales. Alicia era todavía una niña de 15 años cuando comenzó a tener experiencias con las drogas, que estaban tan de moda a principios de la década de los 70. LSD, marihuana, y toda clase de sustancias que la llevaron a la locura y a destrozarle la vida por completo, viéndose reflejado en sus tristes y duros escritos. Alicia murió finalmente en su casa de una sobredosis, sin llegar a saberse si fue accidental o premeditada.

Más reciente, un diario del que se ha hablado y mucho, para bien y para mal, es el de la joven italiana Melissa Panarello. En 2004 publicó Los cien golpes, donde describe con pelos y señales su despertar sexual a la temprana edad de 15 años. Masturbación, sexo oral, voyeurismo, lesbianismo, prácticas sadomasoquistas, orgías, intercambios de parejas,… Melissa descubrió todo eso siendo todavía una niña y así lo cuenta en su diario con toda naturalidad y sin tapujos, algo que escandalizó a sus vecinos sicilianos que ya de por sí son de los más conservadores de Italia.

Diarios de horror y guerra, de infiernos y drogas, de tórridos placeres,… Diarios escritos con los ojos de unas niñas que empezaban a percibir sus primeras emociones y sentimientos de las vidas que les tocaron vivir. Vidas que a nadie ha dejado ni dejará indiferente.

lunes, 30 de agosto de 2010

Encuesta: ¿Es el toreo cultura?

Mucha polémica ha causado en España la decisión tomada por el Parlamento de Cataluña con prohibir allí las corridas de toros, ya sea por la defensa del animal en tales festejos o por temas más bien políticos referentes a la llamada Fiesta Nacional en tierras catalanas.

En este país, el arte de torear está denominado como su propio nombre indica, un arte, que nació tal como lo conocemos a mediados del siglo XVIII. Denominado como parte de nuestra cultura (dicho así por la ministra Sinde), como la literatura, el cine, la pintura o la música. En cambio para otros, el toreo es un acto aberrante donde se realiza un espectáculo dantesco a costa de la tortura y muerte de un ser vivo, en este caso del toro. Y aquí entra la duda que ha muchos nos ronda por la cabeza.

¿Se puede considerar el toreo un movimiento cultural? ¿Podemos agrupar a toreros como Manolete o Curro Romero con otros personajes cultos e ilustres como Bécquer, Dalí o Manuel de Falla? ¿O se trata de un rito ancestral y primitivo que nunca debería haberse extendido hasta el siglo XXI?

Los lectores de Emcharos 2002 tienen ahora el estoque en la mano para clavarlo en el toro o en la arena, con toda libertad de expresión.

jueves, 26 de agosto de 2010

Miradas

¿Nos hemos parado alguna vez durante un paseo, mientras caminamos para dirigirnos a algún sitio, o mientras estamos sentados en el umbral de una casa, ha mirar a la gente de nuestro entorno? ¿Ha mirarla a los ojos? ¿Ha mirarla a la mirada? ¿Mirar su interior, directamente, sin cortes?
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De esta reflexión hablé hace poco con una amiga con la que comparto pensamientos e inquietudes. Del significado de las miradas. Yo no soy mucho de mirar a la gente por la calle. Soy más de mirada perdida en el asfalto que piso. Hace tres meses, en Sevilla, yendo a la Feria del Libro situada en Plaza Nueva, me puse a experimentar y a mirar a las personas con las que me iba cruzando durante la mañana.

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Todo comenzó en el autobús que me llevaba de mi pueblo a la capital hispalense. La mirada preocupada de una mujer mayor; mirada de hospital, de males. Poco después, me topo con las miradas traviesas de dos chicas. Me miran y sonríen. Me miran y sonríen. Miradas alegres, y uno, dicho sea de paso, también se alegra la vista con ellas.

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Al bajarme del autobús y ponerme en marcha hasta el centro, un batallón de miradas me invaden por completo mi campo visual. Un hombre enchaquetado mira nervioso su reloj, sufriendo como si el tiempo se le acabara. Una mujer de mediana edad, con aires de dependienta, expresa una mirada sorpresiva, sin salir de su asombro por el espectáculo que está presenciando.

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La mirada de mala leche de un señor calvo me hace pensar que su peluca tiene ya los días contados encima de su cabeza. Una rubia despampanante alardea de una mirada egocéntrica, queriendo ser centro de atención más que la mismísima Campana. Otro hombre con uniforme de basurero tiene la mirada cansada por recoger día tras día la misma mierda. Y la mirada felina de una prostituta de la Alameda ansía arañarme toda mi espalda.

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Ya en la Plaza Nueva, entre las casetas de la Feria del Libro, la mirada ilusionante de un niño se disfraza de súper guerrero de bolas de dragón. A su vez, la mirada extasiada de una adolescente queda marcada por la claridad de un crepúsculo. Un señor mayor ejecuta una mirada horrorizada ante los crímenes de guerras. Mientras, la que parece ser su esposa, desprende una mirada apetitosa que sabe al mejor manjar de libro de cocina.

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Miradas de incertidumbre, de si lloverá o no; miradas de rabia, que gritan a su alcalde por una mejora en sus condiciones de trabajo; miradas de amor, de pupilas con forma de corazón; miradas tristes, bañadas por ríos que desembocan en las mejillas; miradas con clemencia, que ruegan limosnas que no les van a sacar de una mirada pobre; miradas de añoranza, la de un viejo terrier que recuerda al cabrón del dueño que le abandonó.

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Miradas perversas, miradas inteligentes, miradas tiernas, miradas inexplicables,… Así es el mundo de las miradas. Así es el mundo ocular de cada persona. Un mundo dominado por una mirada que nos puede mandar a callar o a estallar de júbilo; que nos puede ajusticiar o que nos puede hacer libres; que pueden sernos sinceras y falsas. Ruego por ti, amigo o amiga, para que sean siempre con buenos ojos los que guíen tu mundo.


viernes, 20 de agosto de 2010

Lo último leído: Horror 3

Hubo una crítica que leí sobre este libro que ya me avisó de lo que me iba a encontrar, y que el subtítulo de esta antología de relatos de varios autores que lleva por nombre “Lo mejor del terror contemporáneo” engañaba. Pues bien, al acabar de leer Horror 3 tengo que darle la razón a ese usuario que escribió tal crítica en un portal literario de Internet.

Horror 3 es un auténtico horror, como su propio título indica. A pesar de que haya historias de grandes maestros del género de terror, como Stephen King o Ramsey Campbell, son historias malas, posiblemente de las peores que he leído de dichos autores. Horror 3 es el tercer volumen de libros que recopila los mejores relatos de terror de la primera mitad de la década de los 80 (este tercer volumen fue publicado en 1985). Aunque eso de que sean los mejores relatos de terror es más bien una quimera, al menos en lo que respecta al libro número 3.

Pocos relatos se salvan de ser quemados en la hoguera. Por mencionar a algunos, está Una habitación con vita, de Tanith Lee, donde una habitación de huéspedes extraña a su inquilino predilecto, un anciano ya fallecido; Sopa de pollo, de Kit Reed, un relato en el que el amor profundo entre una madre y su hijo permanecerá para siempre, pase lo que pase; La única salida, de Felice Picano, es la historia de un hombre que huye desesperado de lo que parece ser una hecatombe apocalíptica que se está produciendo en muchas partes del mundo. Sólo dos doctores podrán ayudarle… o no; por último, mencionar Simbiótico, de andrew j. offutt, en el cual un misterioso ser habita en la mente de un hombre y lo dirige a su antojo, alimentándose a cada instante de su placer preferido: el asesinato.

Destacar sólo cuatro de los veintiún relatos que componen esta selección hace denotar el bajísimo nivel de esta obra que desde luego no pasará a los anales de la historia del terror contemporáneo, aunque sea eso lo que nos quieran malvender.

A favor: Salvo los cuatro relatos anteriormente mencionados, no hay más puntos a favor de Horror 3.
En contra: De las peores antologías de relatos de terror que he leído hasta ahora. Historias de poca calidad literaria, que apenas dan miedo y algunas que no tienen ni pies ni cabeza y que cuesta creer que hayan podido ser publicadas.
La frase: “Él le ofreció el cuchillo, y sus ojos le prometían que sería muy fácil. No había ningún temor, ningún interrogante en sus profundidades. Parecía decir: Quítate la vieja piel, la vieja vida, como yo he hecho, y renace”. La ciudad del sol, de Lisa Tuttle.

martes, 17 de agosto de 2010

“Aira la profetizada”: Fantasía, terror y una historia que llega a su fin

La saga Historias de la mansión de Cruell es un tributo particular que su autor, Emcharos, quiere hacer desde el respeto y la admiración al eterno soñador de Providence H. P. Lovecraft, uno de los grandes maestros que ha habido en la literatura fantástica y de terror.

Aira la profetizada es el tercer y último libro de esta trilogía que en Bubok va camino de alcanzar la nada despreciable cifra de las 600 descargas. Y es quizás en este tercer libro donde la fantasía tiene más acto de presencia que en los dos libros anteriores, que son más puramente de terror y misterio. Y es que en una obra homenaje a Lovecraft es imposible que falte ese toque fantástico que tan popular le hizo como escritor.

Paraísos perdidos, brujos, dioses desterrados, viajes en el tiempo,… Esos son algunos de los ingredientes que conforman la historia final de HMC, donde continuando con la cronología de El renacer de la mansión y La llegada del Extranjero, nos seguiremos remontando al pasado, hasta llegar al verdadero origen de las historias de la mansión de Cruell. Historias que tardarán un poco más para su publicación en Bubok, prevista en un principio para este mes de agosto, y que se aplaza hasta el próximo mes de septiembre.

jueves, 5 de agosto de 2010

“Contenedores”, el nuevo y terrorífico relato de Emcharos, en el I Certamen Realidad Incoherente

A poco más de un mes para que llegue a Bubok la nueva novela de Emcharos perteneciente a la saga Historias de la mansión de Cruell, el autor brenero ha presentado recientemente una nueva historia de miedo como aperitivo a HMC III: su relato Contenedores, presente en el Primer Certamen de Relatos de Terror y Fantasía Oscura “Realidad Incoherente”, que organiza la página web Athnecdotario Incoherente (http://athnecdotario.com).

Athnecdotario Incoherente es una web literaria reputada en los géneros fantásticos y de terror, con muchos seguidores de todas partes del mundo. En este primer certamen sólo podrán participar escritores españoles o de otra nacionalidad siempre y cuando residan en España. Según datos procedentes de la web, son casi cien los relatos que componen esta primera edición de “Realidad Incoherente”.

Una vez se conozca el fallo del jurado, previsto para finales de este mes de agosto, Contenedores se publicará y podrá ser leído en Emcharos 2002, el blog de su autor.

viernes, 30 de julio de 2010

Issei Sagawa, el caníbal literario

Hace ya un tiempecito que en Emcharos 2002 hablamos del escritor polaco Krystian Bala, que cometió un crimen con tal de inspirarse para una de sus novelas.

Hoy nos volvemos a encontrar aquí con los términos “escritor” y “asesinato” pero de una forma más salvaje e inhumana, aunque el sujeto en cuestión aún no era escritor cuando todo sucedió.

Nos referimos a Issei Sagawa, hoy en día uno de los autores más populares en su Japón natal. Su pasado también fue popular, pero por otras profesiones bien distintas: la de asesino y caníbal.

Todo ocurrió por la curiosidad que siempre había tenido Sagawa por probar la carne humana. Y más todavía, por probar la carne de la “mujer blanca”, su mayor obsesión.

Fue en 1981 cuando llevó a cabo su macabro deseo. Por entonces, era estudiante de Literatura inglesa en la Universidad de París. Allí conoció a una joven y bella estudiante holandesa por la que se sintió tremendamente atraído. Era la chica perfecta para su peculiar banquete.

En efecto, Sagawa la invitó a cenar a su casa. Ella aceptó dicha invitación, pero no fue sushi ni arroz lo que cenaron esa noche. Un disparo de escopeta acabó con la vida de Renée Hartevelt. Y fue Issei quien a posteriori acabó con su cuerpo, engulléndose gran parte de él. En una entrevista realizada, describió la carne humana como suave y sin olor, argumentando que lo que más le había gustado engullir eran los muslos de la holandesa. Tardó tres días en comerse el cuerpo entero. Lo que le sobró lo arrojó a un parque, siendo allí sorprendido por los gendarmes franceses.

Sagawa fue deportado al país nipón, y en 15 meses fue liberado. Un análisis psicológico lo declaraba como loco, lo que imposibilitaba que fuera enjuiciado. De locos, nunca mejor dicho (para que después nos quejemos de la justicia española).

Tras pasar por un hospital psiquiátrico, y con plena libertad, se dedicó a escribir, publicando diversos libros que hablaban de su tema favorito: el canibalismo. En uno de ellos, menciona la muerte de la estudiante Renée y confiesa que continúa teniendo fantasías caníbales mientras duerme. Así que, por si acaso, jamás aceptéis una invitación a cenar de semejante personaje, si no queréis ser el plato principal de la mesa.