Una de las
cosas buenas que ofrecen las redes sociales es la posibilidad de conocer a numerosos
amigos que se dediquen a lo mismo que haces tú. En mi caso, la escritura. Este artículo
va dedicado a todos ellos y a sus respectivas y más recientes obras publicadas.
Va dedicado a sus esfuerzos, su tesón, sus ilusiones, sus sueños, sus metas
alcanzadas, sus luchas incansables y a esas historias interminables que rondan
y seguirán rondando por sus mentes inquietas. A todos esos amigos y compañeros
de letras, mis más sinceras felicitaciones. Espero que con el tiempo nos
sigamos encontrando en este maravilloso camino literario, señal de que las
teclas de nuestros ordenadores no han dejado aún de sonar ni de soñar.
lunes, 7 de noviembre de 2016
domingo, 16 de octubre de 2016
Bob Dylan, entre la admiración por su música y la controversia por su Nobel literario
Hoy en mi
rincón de “Letristas” tiene su hueco un grande entre los grandes de la música
que está actualmente en boca de todos, y no precisamente por sus fantásticos
trabajos musicales. El rockero estadounidense Bob Dylan ha pasado a la
historia, además de por su espléndida y dilatada carrera musical, por ser el
primer ganador del Premio Nobel de Literatura que no ha escrito un libro en su
vida. Algo que ha creado mucha polémica entre los que ven ese premio concedido
con buenos ojos y los que todavía creen que es una falsa o una broma de mal
gusto. ¿Opinión personal? El premio más prestigioso del mundo de las letras
merece y debe obtenerlo un escritor, al igual que Dylan se ha merecido con
todos los honores obtener el premio más prestigioso del mundo de la música
(tiene doce Premios Grammy). Pero cada zapatero tiene que ir a sus zapatos.
Polémicas
aparte, yo prefiero quedarme con el Dylan músico antes que con el Dylan
literario. Y una de mis canciones preferidas de este héroe americano es Hurricane. Compuesta por Dylan hace
justo cuarenta años, el tema nos habla de un hecho verídico: los injustos
homicidios que se le atribuyeron al boxeador Rubin “Huracán” Carter en 1966, cometidos
en un bar de Nueva Jersey. Una canción protesta y de apoyo a Carter que le
valió a Bob Dylan cosechar un éxito más a una sobresaliente trayectoria musical
que, a mi humilde parecer, no debía haber sido manchada con el Premio Nobel de
Literatura.
jueves, 13 de octubre de 2016
La nueva novela de Emcharos sigue su curso con buenas sensaciones
Aquí os dejo
una imagen actual que da fe de mi trabajo como escritor. Mi nueva novela va
viento en popa. Son ya 42 páginas de Word las que llevo acumuladas sobre mi último
y ambicioso proyecto literario (es el primer borrador). Día tras día esa novela
va cogiendo más peso, y a la vez, mi ilusión va en aumento. Mi meta la tengo cada
vez más cercana: conseguir llegar al deseado punto y final, lo que conlleva en
tenerla felizmente terminada. El trabajo no es fácil, aunque muchos crean que el
sentarse a escribir es una actividad tonta que puede hacer cualquiera sin ningún
problema. Escribir una novela tiene mogollón de dificultades, muchos escollos que
hay que saber solventar en tu cabeza y sobre el papel. Aprovecho estas líneas para
agradecer el apoyo constante e infatigable que siempre tengo en mi pareja, que
hace que esas dificultades sean muchísimo menos irritables (no sólo para
escribir, sino para todo en general).
De la novela
en sí aún no puedo contar mucho hasta que al menos pueda tener finiquitado el
primer borrador. Lo que sí puedo confirmar es que ya estoy teniendo los
primeros contactos con varias editoriales candidatas a publicar mi futura obra.
Y que si todo sigue su buen curso, esa esperada publicación llegaría para el próximo
año 2017. Mientras llegue esa fecha mágica y soñada, que no cesen ni la
escritura ni la ilusión en un servidor.
jueves, 6 de octubre de 2016
En busca del fomento literario en Brenes
Toda iniciativa
para fomentar la lectura merece ser mencionada. Y más aún si esa iniciativa
viene de mi pueblo sevillano, Brenes, donde tanta falta hace. El IES Jacarandá
tiene como uno de sus proyectos venideros para este curso 2016-2017 el acercar
la lectura y a los escritores a sus más de mil alumnos matriculados. Y qué
mejor manera que sea a través de autores breneros (que los hay, aunque haya
gente que todavía no lo sepa o les importe un pimiento) y de otros autores que
tienen mucha relación con el pueblo, afincados en él por los necesarios motivos
laborales.
Destacar entre
los escritores breneros de pura cepa a Rosario Paguillo (María y su mundo, ¡Atrévete!), Jesús Paguillo (El cenáculo de la sangre), Álvaro Gómez García (Toda verdad debe ser contada), Álvaro
Pavón (Desde el lado oscuro), y a un
humilde servidor que aquí en Emcharos 2002 no necesita presentación porque me
tenéis hasta en la sopa.
Entre los autores
breneros de adopción quiero destacar a la almeriense Carmen Bretones (Once relatos de mujeres de hoy) y al
amigo granadino Fernando Gómez Mancha (El
hombre perpendicular, El viejo cocinero), del cual me consta su gran
trabajo y dedicación por hacer llegar la lectura y la cultura en general a cada
rincón del instituto de Brenes en donde ejerce de profesor, al igual que la
amiga Carmen. Si no me equivoco, ha sido Fernando el precursor de esta fantástica
idea que sin duda los escritores aquí citados acogeremos con una tremenda ilusión.
martes, 27 de septiembre de 2016
Segunda participación consecutiva de Emcharos en el Certamen de Terror de ArtGerust
Hago un
pequeño alto en el camino de mi novela en construcción (que va por buen camino)
para regresar a los certámenes literarios. Lo hago en un certamen en el que ya
participé el año pasado con mi relato ¡Un,
dos, tres, pollito inglés!, con el que no pude obtener ningún premio por
desgracia. Este año vuelvo a intentarlo en el Concurso de Microrrelatos de Terror
que organiza la Editorial madrileña ArtGerust, que cumple con esta su quinta
edición. Una nueva edición que cuenta con una nueva y aterradora temática: los
vampiros (la del año pasado era en homenaje a mi admirado Edgar Allan Poe).
Da la
casualidad que mi último relato escrito hasta hoy fue el mismo que presenté al
IV Concurso de Terror de ArtGerust, que es también el último certamen literario
en el que he participado. Un año después, mi nuevo y más reciente relato salido
de mi perturbadora mente estará presente en ese mismo concurso. Cosas del
destino. Por cierto, que ese nuevo relato tiene su título: La dentista. Esperaremos a noviembre para ver si a mi relato vampírico
le sonríe la suerte en mi ilusionante retorno a los certámenes literarios.
lunes, 19 de septiembre de 2016
El jovencito y eterno Gene Wilder
Mi rincón
emcharista “Papel de Cine” rinde hoy tributo a uno de los grandes de la comedia
americana, el actor y director estadounidense Gene Wilder. Fallecido tristemente
el pasado 29 de agosto a causa del Alzheimer, el nombre de Wilder siempre lo
tendré unido a una de mis películas cómicas preferidas: El jovencito Frankenstein (1974), que le daba un exquisito toque de
humor a la terrorífica novela de Mary Shelley. Va este pequeño homenaje dedicados
a un actor y a una obra que son clásicos en la historia del cine y que siguen y
seguirán estando vivos hasta el fin de los tiempos.
lunes, 12 de septiembre de 2016
Una imagen para la felicidad
Ya sé que no te gusta aparecer en
público, y cuando digo en público me refiero a las redes sociales, páginas web
o blogs. Esta vez me has dado permiso para poder lucir en mi perfil de Facebook
y también en mi blog la primera foto en la que salimos juntos, tú y yo.
¿Es
malo acaso mostrar la felicidad al resto del mundo? Demasiadas penas, desastres
y sinvergüenzas vemos a todas horas en los telediarios. Demasiado mal,
demasiada peste que nos contagia con el pensamiento de “este mundo es una
verdadera mierda y nada ni nadie lo va a cambiar.” Y no debe ser así. No
debería ser así. El cambio tiene que comenzar en cada uno de nosotros mismos. Y
transmitirlo (y contagiarlo) a todo nuestro alrededor.
Hoy
rompo una lanza por la felicidad. Hoy hecho a rodar una iniciativa, una
iniciativa que espero que todo el mundo que me lee la siga al pie de la letra,
tanto en redes sociales como en sus blogs. Vamos a mostrar la felicidad,
nuestra felicidad, en imágenes o en videos. Intentemos dar la vuelta a la
tortilla de los telediarios. Hagamos que nuestros telediarios no sean una
verdadera mierda y se conviertan en algo dulce, algo alegre, algo maravilloso.
Y
en mi telediario particular estás tú, aunque te cueste mucho salir en él y no
te guste ser noticia de nada. Amigos y amigas emcharistas, os presento a
Melibea, mi pareja desde hace justo hoy siete meses. Mi pareja, mi mujer, mi
compañera, mi amiga, mi hermana. Mi todo. Mi telediario de la felicidad. La que
todos los días nada más verla me hace dibujar una sonrisa en mi cara y me
refuerza el ánimo como nadie (igualito que Rajoy y compañía). Es esta una de
las primeras fotos que nos hicimos juntos, en benditas tierras gaditanas. Y la
imagen de hoy, siete meses después, sigue siendo igual de ilusionante. Igual de
feliz.
Gracias
cariño por dejar mostrar mi felicidad al mundo con esta foto. Gracias por tu
compañía, por tus palabras, tus consejos. Gracias por regañarme, por
entenderme, por soportarme. Gracias por tus sonrisas de niña buena, por tus
miradas que hechizan, por tus besos que hacen sanar cualquier herida. Gracias
por ser como eres, por haberte conocido y por seguir conociéndote día tras día,
noche tras noche. Gracias por todo lo pasado, por el grandioso presente y por
un futuro que nos hará aún más felices. Gracias por ese enorme corazón que
dibujamos los dos en la arena de una playa. Gracias por la flecha que nos une
eternamente. Gracias por todos tus TE QUIERO. Gracias por aquel 12 de febrero.
¿Se puede
empezar mejor el día? ¿Hay mejor telediario que el que os acabo de mostrar? Pues
se puede empezar el día muchísimo mejor. Y es que falta por mostrar tu
telediario. Y el tuyo. Y el tuyo también. Hagamos entre todos que esta cadena
de imágenes felices no cese en su andadura. Que siga emitiéndose pues el
telediario de la felicidad. Y que se vaya contagiando más de uno, que falta le
hará.
jueves, 25 de agosto de 2016
Superadas las 6.000 descargas de Emcharos en Bubok
Es una noticia que tenía que
comunicar y que tenía que agradecer a todos aquellos que la han hecho posible.
Mis libros publicados en la Editorial Bubok ya han superado la gran cifra de
las 6.000 descargas digitales. Exactamente son 6.018 las que han obtenido hasta
el momento mis siete obras editadas en esa editorial online (una de ellas
descatalogada en la actualidad). La palma se la lleva mi novela Yo fui un maldito, la más descargada de
un servidor con 1.234 descargas. Le sigue muy de cerca el primer volumen de mi
trilogía de terror Historias de la
mansión de Cruell, con 1.212. El espeluznante guión de cine LSD tiene 1.016. La segunda y tercera
parte de mi saga HMC suman 814 y 489
respectivamente. En última posición se queda El diverterrorífico mundo de Franky Sustitos, con 218. Recordar que
Cuentos de Semana Santa se quedó con
1.035 descargas antes de ser descatalogada debido a problemas que tuvo con su
imagen de portada (no renuncio a que algún día vuelva a ser reeditada).
Todos
esos libros míos publicados en Bubok se pueden descargar totalmente gratis
accediendo a mi página en la editorial, que es la siguiente: http://www.bubok.es/autores/emcharos2002
. A los que aún no os habéis descargado ni leído nada mío ya estáis tardando en
conseguir de forma rápida, sencilla y gratuita uno de mis libros digitales y
pasarlo de miedo con su lectura. Y a los que están porque así lo han querido en
el club de los 6.000, ¡¡GRACIAS!!
martes, 23 de agosto de 2016
Un inolvidable paréntesis y el retorno a una fantástica aventura
Han sido siete meses en stand by.
Siete meses donde Emcharos se ha tomado unas merecidas vacaciones tras un
exitoso año literario 2015. Siete meses donde he conocido y sigo conociendo a
una de las mujeres más maravillosas que han pasado por mi vida. Una mujer con
la que ya estoy construyendo a pico y pala, con arena y cemento, el mejor de
los presentes y el más prometedor de los futuros. Siete meses inolvidables que
me han tenido muy bien ocupado con otros quehaceres y alejado de ese fantástico
arte de escribir. Unos quehaceres, por cierto, que tampoco cambiaría por nada
en el mundo.
Pues
pasados esos siete meses, Emcharos ha vuelto. He vuelto a sentarme delante del
ordenador para teclear historias. Desde mi nuevo hogar, mi nido de amor, desde
mi recién estrenado búnker de ideas y misterios, el proyecto pendiente que
comencé a primeros de enero de este 2016 lo vuelvo a retomar. Aquella novela
que os anuncié en el último artículo publicado en mi blog vuelve a coger forma,
vuelve a tomar vida. Han sido siete largos meses sin escribir, pero parece que
fue ayer mismo cuando tecleé mi último párrafo. Supongo que es algo que le
suele pasar a muchos escritores que se toman un tiempo sabático. Aun sin
escribir de puño y letra, la persona que tiene el don y la ilusión por escribir
está continuamente escribiendo en su mente. Creando personajes. Montando
escenarios. Resolviendo capítulos. Ideando un suculento principio y un
apoteósico final. Rellenando páginas y más páginas. Para la gran mayoría de
nosotros no existe la hoja en blanco. Siempre tendremos una historia que
contar, ya sea en pensamiento, en voz o en papel. Mi nueva historia en forma de
novela vuelve a establecerse en esas tres fases. Y vuelve a la más importante,
al papel.
Como
es habitual en un humilde servidor, os seguiré informando fielmente de todo lo
que suceda con mi nuevo libro y con el universo Emcharos en general, tanto a
través de mi blog como por mi página en Facebook. Por lo pronto dadme vuestra
bienvenida y un fuerte abrazo en mi vuelta al trabajo. Hablando cochinamente,
es algo que me sienta del carajo. A cambio, espero recompensaros pronto con el
lanzamiento de la nueva y emocionante historia de Emcharos. Toda una novela
que, siete meses después, está más viva y fuerte que nunca.
lunes, 18 de enero de 2016
De vuelta al trabajo; de vuelta a la escritura; de vuelta a una nueva y apasionante aventura
2015 ya es historia. Una gran
historia para mí en cuanto a mis escritos se refiere. Una historia que se
cierra para abrir una nueva con este recién comenzado 2016. La máquina de las
ideas vuelve a engrasarse dentro de mi cabeza. Lo que anuncié en mi último artículo
publicado en mi blog sigue su camino al pie de la letra en mi primer artículo
de este año: abandono temporalmente la participación en certámenes literarios
para sumergirme en una nueva y apasionante aventura. En un atrevido retorno. En
un regreso que ya hacía tiempo me buscaba y acechaba. Los cimientos para la que
en un futuro cercano será mi nueva novela ya empiezan a levantarse con tinta,
papel, procesadores de texto y sacando tiempo que mi trabajo como auxiliar de
geriatría me deja.
¿Qué
cómo será esa nueva novela de Emcharos? ¿De qué tratará? ¿Dará mucho miedo? ¿O
tendrá menos miedo? ¿Cuál será su tema principal? ¿Para cuándo se podrá leer? Siento
no poder responderos aún a todas esas preguntas, pero poco a poco iré desvelando
detalles aquí en Emcharos 2002 de lo que será esa novela. Mi objetivo con ella
sí os lo puedo desvelar desde ya: no es otro que el de enganchar a su lectura
al máximo número de lectores posibles. Lectores de todas las edades. De todos
los lugares. Lectores que puedan aplaudirme una vez terminada la lectura de esa
novela o que me manden directamente a la mierda por la porquería que han tenido
entre manos. Si son más los aplausos muchísimo mejor, pero ante todo mi deseo es
el de seguir llegando a gente de todo el mundo con mis escritos, mis historias,
mis fantasías o paranoias literarias. Seguir firmando con mi seudónimo de Emcharos
en las estanterías de más y más y más bibliotecas personales y públicas. Una firma
que como todos mis compañeros de letras saben, cuesta sangre, sudor y lágrimas.
Y tinta, mucha tinta. Es duro, lo sé, lo sabemos, pero cuando llegas a ese ansiando
punto y final, cuando ves terminado felizmente tu trabajo, cuando el manuscrito
se convierte en libro, cuando llegas a presentarlo al mundo, al universo,
cuando te llegan y te dan la enhorabuena por lo que has hecho, lo que has
escrito, lo que has dado a nacer,… Cuando todo eso llega, piensas que valió y
mucho la pena toda la sangre, sudor y lágrimas derramadas. Valió la pena toda la
tinta invertida. Cuando tu sueño se hace realidad vale la pena todo lo que has
vivido, luchado y enfrentado.
Mi
nuevo sueño con forma de novela ya ha comenzado su andadura. Los ríos de tinta
han comenzado a desembocar en hojas en blanco. La máquina de las ideas comienza
a sacar sus hilos narrativos. Comienza a construirse una vida. Un mundo. Una ilusión.
Es el comienzo del comienzo de todo. Érase una vez una nueva y fantástica
novela de Emcharos que buscaba con tesón hacerse realidad. Y comenzamos…
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