
El Vampiro de Polidori, Drácula de Stoker y las Crónicas Vampíricas de Anne Rice ya tienen sus sucesores, encabezando esa lista Edward Cullen, el seductor vampiro creado por Stephenie Meyer, todo un fenómeno de masas entre los lectores jóvenes y no tan jóvenes.
Aquí en España también tenemos a nuestra Stephenie Meyer particular. Se trata de Clara Tahoces, escritora madrileña que está triunfando con Gothika, con la que ha ganado el Premio Minotauro.
La pasión por los vampiros también ha tomado tierras latinoamericanas. La colombiana Carolina Andújar ha publicado Vampyr, su primer libro, que curiosamente empezó a escribir una noche de Halloween y que contiene todos los ingredientes de la mejor novela gótica.
Hasta el bisnieto de Bram Stoker, Drace Stoker, ha resucitado a Drácula, el no muerto, en lo que es la continuación de la historia del vampiro más clásico en el mundo de las letras.
Un éxito en las librerías y también en los cines ha tenido Déjame entrar, de John A. Lindqvist, una original y contemporánea historia de vampiros que ha calado hondo en todo aquel que la ha leído o visto.
Reseñar para ir terminando (si no estaría aquí hasta mañana hablando de novelas vampíricas) El tapiz del vampiro, en la que descubriremos cómo el mismísimo Drácula consigue sobrevivir hasta nuestros tiempos. Escrita por Suzy McKee y elogiada por el Maestro del Terror Stephen King.
En vísperas de una nueva y aterradora noche de Halloween, los disfraces de vampiros y los relatos sobre estos legendarios chupasangres cobran un protagonismo absoluto. Así que ya sabéis, amigos y amigas: mucho cuidado con vuestros cuellos.
