Bienvenidos todos al año 2012; el año de la “crisis continúa”, de la subida de paro y de precios, de las deudas y las quiebras, hipotecas y letras, desahucios, del trabajo mal hecho; el año más de miseria, pobreza y hambre, de tsunamis, terremotos, huracanes y de lluvias torrenciales, de los sin techo y de los con techo en ruinas; bienvenidos a un año más de asesinatos y crímenes inhumanos, de desapariciones sin huellas y de imputados sinvergüenzas, de atentados terroristas y atentados contra la mujer, de ladrones de bancos y de bancos de ladrones, de abusos a menores y mayores y de las injusticias de la justicia; un año de adiós a seres queridos, de enfermedades incurables, de accidentes en carretera, mar y aire, de huecos vacíos y de bultos que nunca acabarán de llenar; el año de manifestaciones y huelgas, corrupción y sobornos, racismo y xenofobia, secuestros, torturas, guerras y destrucción, de que la Liga sigue adulterada, de excesos de sexo, drogas y reguetton, las puñaladas traperas, el fin del mundo maya, los belenes de la telebasura, la vuelta de Gran Hermano, etc. etc. etc.
Y todavía los hay con sotana aclamando a los cuatro vientos que vivimos en el Reino de Dios. Lo siento, pero viendo este desolador paraíso, no me lo creo. No es digno del Todopoderoso. Más bien vivimos en un mundo de infiernos y tinieblas donde debemos sobrevivir de la mejor manera posible a legiones de demonios sedientos de carne fresca. Sólo con esa supervivencia en la tierra nos podremos ganar con todo merecimiento el cielo divino.
Feliz 2012, amigos emcharistas. Y feliz supervivencia.
Y todavía los hay con sotana aclamando a los cuatro vientos que vivimos en el Reino de Dios. Lo siento, pero viendo este desolador paraíso, no me lo creo. No es digno del Todopoderoso. Más bien vivimos en un mundo de infiernos y tinieblas donde debemos sobrevivir de la mejor manera posible a legiones de demonios sedientos de carne fresca. Sólo con esa supervivencia en la tierra nos podremos ganar con todo merecimiento el cielo divino.
Feliz 2012, amigos emcharistas. Y feliz supervivencia.








