viernes, 7 de noviembre de 2008

“Franky Sustitos”: Capítulo 9

- Cambio de planes -


Un coche de color amarillo chillón aparcó junto al cementerio. Del auto salió disparado Franky Sustitos.
- ¡Vamos papá, date prisa!
Jacinto, el padre de Franky, bajó del coche pausadamente.
- Hijo, lo que estás diciendo son bobadas. ¿Muertos vivientes en la casa de la señora Petria? ¿No los verías en una película de terror, no? Mira que tu madre se enfada…
- ¡No papá, los vi con mis propios ojos y son reales! ¡Y ahora coge el televisor, que yo mientras voy llamando a la puerta!
Franky corrió hasta la puerta de la casa de al lado del cementerio y aporreó el llamador.
- ¡Abra, señora Petria! ¡Traigo el televisor que salvará al pueblo!
Jacinto cogió la caja con el televisor de 42 pulgadas, el cual pesaba lo suyo para una sola persona, y más todavía si esa persona estaba tan fina como un alambre.
- ¡Frannnnnk…. yyyyyy…. Essssto pessaaaaaaa….!
En el portal de la casa apareció la señora Petria.
- ¿Qué es todo este jaleo?
- ¡Soy yo, Franky! ¡Le traigo el televisor que pidió Román Costillas!
- ¿De veras? ¡Qué alegría se va ha llevar! ¿Y dónde está?
- Ahí lo trae mi pad…
- Ya no puedo maaaaaaaaaaaaassssss…
Jacinto cayó en redondo al suelo, y con él, el fabuloso televisor de 42 pulgadas. O lo que antes había sido un fabuloso televisor de 42 pulgadas, ya que ahora quedaba reducido a un machacado televisor de mil pedacitos. Franky se quedó blanco al contemplar la caída de su padre y del televisor recién comprado.
De pronto, el muerto viviente Román Costillas apareció detrás de la señora Petria, sin que esta se percatara de su presencia. Fue Franky el único que le vio y escuchó:
- ¡Ha destrozado mi televisor nuevo! ¡Esto no quedará así! ¡Me vengaré de tu inútil padre y de toda su familia! ¡A partir de ahora seré vuestra peor pesadilla, jajajajajajajajaja!
De la misión de salvar al pueblo, Franky Sustitos se había metido sin tener culpa en otro peligroso trabajo: ¡salvar a su familia del malvado Costillas! ¿Podría conseguirlo él solo?
Necesitaré la ayuda de alguien especial, pensó Franky. La ayuda de un auténtico superhéroe. ¡Mi amigo Súper Toño!


1 comentario:

Dante dijo...

Ojalá Super Toño arregle los problemas de Franky. Va a necesitar más de un super héroe a este paso. Jaj. Un abrazo, hermano. Te sigo leyendo.