martes, 6 de octubre de 2009

Lo último leído: Cementerio de animales

Era uno de los clásicos de Stephen King que me faltaba por leer. La Comunidad Española de Escritores de Terror la considera como la mejor novela escrita por el autor de Maine. La más terrorífica. No me atrevo a afirmar de que lo sea (están ahí Carrie, El Resplandor, It,…), pero sí estoy de acuerdo de que Cementerio de animales esté entre las cinco novelas de King más aterradoras. Siempre es aterrador cuando la protagonista de la historia es la muerte. Esa fría e invisible compañera que, sin percatándonos de su presencia, está ahí, a nuestro lado, tentándonos con sus mortales abrazos. Y cuando menos te lo esperas… caemos rendidos en ellos.
Algo así le sucedió a una feliz y adorable familia de Chicago que se muda a vivir a una nueva casa situada en Ludlow, Maine (estado el que se basan la mayoría de las historias de King). Louis y Rachel se aman como el primer día, y aman con locura a su hija Ellie (de unos 6 años), su hijo Gage (de apenas 2 años) y hasta a Church, el gato de Ellie. Todo parece ir bien, hasta que un camión atropella a Church cuando este cruzaba por la carretera. Ellie, de visita a sus abuelos, no sabe nada, y ella también se querrá morir cuando se entere de la terrible noticia.
Pero entonces aparecerá el vecino de Louis, el viejo Jud, para echarle una mano y desvelarle un secreto que se esconde en el bosque, detrás del cementerio de animales: un cementerio indio capaz de resucitar a las mascotas fallecidas. Louis entierra allí a Church, y al día siguiente, el gato regresa por su propio pie a casa. Aunque no es el mismo gato. Camina con torpeza, chocándose continuamente, desprende un olor desagradable (a muerto) y sus ojos amarillentos miran con malicia. Church contagiará ese mal que trae consigo desde la tumba a la familia Creed. El diabólico poder del cementerio indio crecerá, hasta llegar a apoderarse de Louis y los suyos en una espiral de horror y dolor cada vez más intensos. Nadie estará a salvo de esa fatídica compañera llamada muerte.

A favor: Novela indispensable para los amantes de Stephen King, y sobre todo para los aficionados más valientes que quieran pasar una lectura de auténtico miedo.
En contra: Quizás lo que flaquea un poco es el final de la historia. O mejor dicho, el final de la familia Creed al completo, donde no nos enteramos muy bien qué es lo que ocurre con alguno de ellos (por ejemplo, Ellie) tras los sucesos acontecidos.
La frase: “Lo que adquieres tuyo es, y más tarde o más temprano vuelve a ti”.

1 comentario:

Daniel Hernández Rodríguez dijo...

Recuerdo haber visto la película hace mucho, pero muchísimo tiempo. Me acuerdo de un pasaje en el que un viejo del pueblo le contaba al cabeza de familia cómo su perro había regresado de la muerte. En un flashback, se veía al viejo (entonces un niño) observando desde la ventana la agresiva mirada del perro. También recuerdo que le contaba como un padre había enterrado a su hijo en el cementerio, y éste había vuelto a la casa familiar dispuesto a liarla parda. Ya digo, la vi de pequeño y quedé algo impresionado. Y ya si hablamos de los andares del gato... :-)