viernes, 12 de diciembre de 2008

“Franky Sustitos”: Capítulo 14

- La familia crece -


Tras entrar en la casa de la señora Petria, el misterioso vaquero de la voz de Clint Eastwood se despojó de sus atuendos y resultó ser ¡Franky Sustitos! Iba tan alto gracias a unas plataformas que tenía la señora Petria de cuando se disfrazaba de drag queen para el carnaval. La voz de Eastwood la había conseguido al beber un brebaje preparado también por la anciana.
Al final, el plan había salido perfecto. La señora Petria logró rescatar al abuelo Zacarías, aprovechando el descuido de Román Costillas, y Franky dejó fuera de combate al muerto viviente. Ya podía respirar tranquilo, él y su familia.
Pero aún faltaba algo. Mejor dicho, faltaban dos personas: la señora Petria y el abuelo. ¿Dónde se habían metido?
Franky los buscó en cada parte de la casa: en el salón, la cocina, el baño, incluso fue capaz de bajar al sótano. Esperaba encontrarse allí a los muertos vivientes, aunque esta vez no hubo ninguno. En el sótano no había nadie.
- ¿Dónde estarán estos dos?
Fue preguntarse eso, cuando de repente oyó un ruido en el piso de arriba. El niño subió con rapidez los escalones que le conducían a la primera planta. El ruido procedía de una habitación cerrada. Parecía como el rechinar de muelles de una cama. Franky no podía ni imaginarse lo que iba a encontrar allí cuando entreabrió la puerta para observar: ¡la señora Petria y su abuelo estaban follando!
Franky Sustitos cerró de nuevo la puerta de la habitación y salió corriendo y asustado de la casa en dirección a su hogar.
Pasaron los días, y el abuelo no volvió a aparecer por casa. Su relación con la señora Petria era más que estable: era irrompible. Se amaban con locura, como dos adolescentes, a pesar de que entre ambos sumaban la friolera de casi 200 años de edad.
Al cabo de dos meses, Franky, sus padres y sus dos hermanos se vistieron de gala para asistir al compromiso nupcial entre Zacarías y la señora Petria. La boda se celebró en Senerber por todo lo alto.
Y nueve meses después, el nuevo matrimonio tuvo su primer hijo. Una niña muy fea, feísima, a la que llamaron Catiana. Hasta el nombre de la criatura era feo.
Fue aquella una época apacible y feliz para Franky Sustitos y su aumentada familia. Pero nuevas aventuras y peligros estaban acechando a la vuelta de la esquina a nuestro pequeño protagonista.

¡Franky Sustitos termina su primera temporada, pero sus nuevas aventuras y desventuras volverán… algún día de estos!


1 comentario:

Dante dijo...

Con la familia en aumento, si bien tiene un merecido descanso, Franky debería ir viendo ya, como va a encarar su segunda temporada. No te parece? Un abrazo.