viernes, 21 de noviembre de 2008

“Franky Sustitos”: Capítulo 11

- El secreto de Calixto -


Calixto era el polo opuesto a su hermana Susy Sexy. Él era uno de los más empollones e inteligentes alumnos del instituto de Senerber, y sin embargo, en el tema de ligues, nunca se comía una rosca. Y ya estaba deseando, a sus dieciocho años, poder tener una pareja estable.
Cuando terminó de estudiar Lengua en su estudio personal, se conectó a Internet en su ordenador portátil. Era su pasatiempo favorito, el navegar por la red.
Estuvo leyendo algunos blogs interesantes de los escritores del Grupo Búho, y después se metió en un chat para conocer gente. Nada más entrar en la sala, una pequeña ventana apareció en la pantalla del portátil.
- Ola wapo, ¿se puede? -, escribió alguien llamado “Romana”.
- Claro -, escribió Calixto. - ¿Qué tal?
- Esto es aburridísimo. No hay ningún chico wapo, educado, inteligente, empollón, alguien que se llame Calixto,…
- ¡Yo me llamo Calixto!
- ¿En serio? ¿Y eres…? ¿Eres wapo, inteligente,…?
- Bueno, de todo lo que has dicho, menos guapo.
- Ahm, pero tampoco pasa nada. La belleza que importa está en el interior. Pero no se hables más. Kiero kedar contigo.
- ¿Tan pronto? ¿Sin conocernos más a fondo?
- Precisamente es eso lo que kiero, cariño. Conocerte másss a fondo. Mmmmmmmmm…
- Verás… Es que antes debería decirte una cosa.
- No me digas que con dieciocho años cumplidos no te dejan tus padres kedar con gente de Internet...
- No, no es eso… ¡Oye! ¿Cómo sabes tantas cosas sobre mí?
- Si kedamos, te lo contaré tooooodooooooo. Mmmmmm…
- Verás, es que yo… tengo un secreto. ¿Eres una chica, verdad?
- Claro, tonto, no voy a ser un muerto viviente, jejeje. Pero puedes contarme con confianza tus secretos. Estoy abierrrrrrrrrrta a todo.
- Ya… El problema es que yo… yo… yo…
- ¿Yo qué? ¡Dilo ya de una maldita vez!
- ¡Yo soy gay!
- ¿Qué?
- Pues eso, que me gustan los chicos y no las chicas. Aún no se lo he dicho a nadie. Bueno, excepto a ti. Me da vergüenza.
- ¿Qué te da vergüenza? -, dijo de pronto Franky Sustitos, que había entrado en el estudio con Súper Toño de forma inesperada.
- ¡Hermanito! No nada, le decía a una tía del chat que me da vergüenza de que sea una estrecha por no querer un rollo conmigo.
Franky se acercó a la pantalla del portátil y vio el nombre de “Romana”. “Romana”… ¡Es Román Costillas!
- ¡Deja a mi familia en paz! - , escribió Franky en el ordenador.
- Esto se está alargando más de la cuenta -, respondió la tal “Romana”. - Y empiezo a cansarme. Pero sé de alguien que no escapará de mis garras. ¡Tu indefenso y desprotegido abuelete!


1 comentario:

Dante dijo...

El pobre Franky no gana para sustos. Roman Costillas persiguiendolo sin descanso, y ahora el hermano que le oculta sus rollos. No es vida, che. Encima ahora le dice que va por el, y lo trata de abuelete, jaj. Se pone interesante. Sigo al pie del cañón para ver como termina esto. Un abrazo, hermano.