lunes, 24 de noviembre de 2008

Almas hermanas (2ª Parte)

- Te comprendo -, le contestó el párroco.- Pero tienes todos los días del año para venir a verlos.
- Lo sé. Pero cuando estos días te acercan al Viernes Santo es distinto. Sí; amas a tu Cristo y a tu Virgen todos los días del año. Pero ese día de la Semana Santa es... inexplicable. Los sentimientos no están en las palabras. Sino en tu alma. A solas, nada más verlos, les dices tus cuatro cosas. Y pides por todos. Por tu entrañable familia, por tus adorables amigos, por la paz y la armonía en el mundo,... ¡Dios, qué guapa está! Si es hermosa cuando llora... cuando derrocha felicidad es la imagen más bella que uno pueda contemplar.
- Desde luego que tiene que serlo. Ahora será mejor que te vayas a casa. Si lo deseas, puedes volver mañana a hablar con tu Cristo y con tu Virgen.
- Gracias por la petición. Es usted muy amable. Pero no soy el único. En mi casa, hay muchos más que quieren venir. Y vendrán. En las vísperas de un Viernes Santo, todos, absolutamente todos los hermanos anhelan ver los rostros de sus imágenes. Y no me pregunte el porqué... Como ya le dije, la respuesta está en nuestras almas. Tenga buena noche Padre, y hasta el año que viene.
Sin mediar vocablo, el párroco observó cómo el joven se alejaba emocionado, andando despacio y en silencio, hasta perderlo de su visión cuando atravesó una de las paredes de la iglesia… como un fantasma.
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“Almas hermanas”, relato incluido en el libro “Cuentos de Semana Santa”, del autor sevillano Emcharos. Disponible en la Tienda Bubok (http://www.bubok.es/).

1 comentario:

Dante dijo...

Insperado final. Hasta los fantasmas son movilizados por la fe, y más acercándose la fecha de semana santa. Muy bueno. Fue un gustazo leerlo. Un abrazo.